Sonata a Kreutzer – Tolstoi
Esta novela, no la debí haber leído, ni nadie que haya tenido alguna vez un arranque de celos ni se haya dejado nublar debido a estos.
Como dice al inicio , los celos, son solo un pensamiento, no pueden llegar nunca a ser ningún tipo de sentimiento, solo una fría y premeditada idea, y debido a esto es que son tan traicioneros, por que, así como cambiamos de verdades, de creencias, de conocimiento, asi mismo podemos cambiar de celos y motivos de estos en las mas variadas formas . . .
Aquí, Tolstoi me hizo recordad muy tristemente aquella única vez (quizás debería agradecer solo haya sido una vez) , en que me nuble por celos, pero vaya con esa vez, hasta el momento no la he logrado superar , y aunque ya no espero hacerlo, confío que no me volverá a ocurrir, sino, estaré en la situación del protagonista cuando recuerda aquella primera vez que tuvo un coraje que llego al plano físico, y que en su momento no se atrevió debido a su celeridad, celeridad que no basto para contenerlo en una segunda ocasión . . .
Vaya, con cuanta afinidad he tenido esta lectura, provocándome miedo cada pagina que avanzaba, pero esa misma familiaridad me hacia continuar la lectura. Y a la par que iba despertando nuevamente aquellos pensamientos, me identificaba con cada paso y cada acción de la novela.
En este momento, me ha dejado desconcertado, por un lado, despertó en mi pensamientos que tenia ya olvidados de aquel momento al que el protagonista se refiere como el punto sin partida, ahora comprendo a que se refería en aquel párrafo que cita así:
“Si bien, he intentado en vano explicar a los jueces que no la mate ese día, ellos ingenuamente creen que la asesine aquella fría noche de octubre, pero no fue así, yo ya la había matado mucho tiempo atrás”
Y con la frialdad del tema, me hace pensar, que así mismo yo decidí ponerle fin a aquel amor aquella noche, aunque hasta el momento quiero seguir creyendo en el autoengaño que supone negarme al hecho, y querer aislarlo como un hecho provocado por un arranque de celos y sin sentido, pero un sin sentido que recuerdo momento a momento, y que no ha hecho mas que seguir creciendo con el tiempo, pero creciendo fuera de mi, como si buscase fortalecerse para en un momento dado regresar triunfal sobre mi temple, y vaya horror me da esa idea, por el verme dominado de una idea sin sentido que además se disfraza como un falso sentimiento, cuando ya de por si el puro hecho de nublar mi pensamiento por los sentimientos y los sentimientos por los pensamientos me da pavor, buscando siempre un equilibrio entre ambos, falta que venga uno , los celos, que ni siendo ni uno ni otro venga a tomar el lugar de ambos, vaya tanta ignorancia que significa ese estado.
Por lo tanto, seguiré ignorando cualquier intento de vida de esos celos, dado que supongo así no alimentare ese pensamiento que nunca podrá traer bien alguno a ningún hombre, que únicamente sirve para alimentar la vanidad de las mujeres, a costa de la integridad de uno.
Esto no parece mas que un juego, un juego peligroso, al borde de la histeria simplemente sostenido por una débil cuerda cuyo único soporte es un “compórtate”, como quisiera tener alguna razón, algún por que del deber comportarme, algún motivo para poder asegurarme que esta mal encontrarse en esa condición, pero, por mas que parece o busco, únicamente se lee palabrerías por todos lados, que si es natural, que si es parte de una relación, que si es una forma mas de expresar el amor, que si es constructivo para la pareja. Mentira, todas esas personas al parecer nunca han tenido un pensamiento así que se clava en tu mente, y se vuelve igual de constructivo que una estaca clavada en el corazón, pero ni tan profunda como para matar, ni tan ligera como para salir, exactamente en el punto donde cualquier despecho se puede convertir en el hasta aquí de ese corazón.
Y contrariamente a encontrar alguna justificación para vivir con esto, Tolstoi parece susurrar un “llévalo hasta donde llegue”, es como si estuvieses encadenado, y si tratas de huir, te ahorcaras en el intento, mas si no haces nada, esa cadena se va haciendo mas pesada.
Y siento que Tolstoi sugiere el llevarlo hasta su última consecuencia, y que solo así se podrá liberar uno de esos celos, y este llevarlo a esa condición solo sugiere dos cosas
1- Abandona el objeto de tus celos
2- Abandónate al objeto de los celos
Que hacer ¿?
Creo que, seremos cobardes nuevamente, y abandonaré aquí el tema.